Archivo para HackMáster

Domingo Rolero

Posted in Fandom with tags , on febrero 19, 2006 by E-DWARF

Por la mañana (9:00): Partida de HackMáster.
Se inició la partida con mi nuevo superPJ, otro gnomo titán guerrero que, tras unirse al grupo, procedieron entre todos a comprar equipo para realizar otra salida a Quasquetón.

El camino fue bastante rápido, salimos al amanecer y, tras todo un día de forzar la marcha llegamos finalmente a la mazmorra. Tras distinguir unas figuras cerca de la puerta, entre las nieves del pico de montaña, nos preparamos para atacarlos silenciosamente. Por desgracia, cuando le pedí al mago que me sujetará la lanza de caballería de justas (que me legó mi padre y que es 12 veces más grande que yo), se sorprendió de que no brillará en la oscuridad. Las armas mágicas en HackMáster, por lo general, sólo brillan a voluntad del portador, por lo que lógicamente al hacer un esfuerzo inconsciente para ello, la lanza se encenció y ante la sorpresa, el mago soltó la lanza, que calló al suelo con gran estrépito.

Los orcos, que no nos habían oido hasta entonces gracias a los fuertes vientos del pico, se percataron entonnces de nuestra presencia y nos vinieron a buscar.

El gnomo (osea, yo) que estaba picado por la anterior discusión en la taberna, planeaba esforzarse al máximo para que se le tomara en serio por sus actos, por lo que cargó rápidamente contra el orco que se acercaba. El semiogro berserk le adelantó a grandes zancadas y sajó al orco con sus dos espadones, aunque sin llegar a liquidarlo del todo, de ello se encargó el gnomito, que atravesó al orco con su espada larga (en la jerga de los nomos, para el resto del mundo es espada corta).

Al darse cuenta de que no había orco que liquidar, el semiogro cargó contra el orco arquero que, en asaltos anteriores, le había dejado el cuerpo como un alfiler. De nuevo en esta ocasión, fue el gnomo el que liquidó al orco, saltando sobre su pecho y pinchándole en repetidas ocasiones al grito de -¡Timmy! ¡Timmy! ¡Timmy! ¡Timmy! – (southpark rules!).

Tras la batalla con los orcos, el grupo procedió a acampar, agotados tras el viaje. Como era nuevo y no tenía que preparar conjuros, se le encargó la importante labor de la primera guardia al pobre Timmy Nova (osea, yo).

Se ve que coincidió justo entonces el cambio de guardia, por lo que asomaron otros dos orcos por la puerta. Aunque en cierta forma lo esperaba, el gnomo se quedó un tanto sorprendido, por lo que tardó en reaccionar. Cuando se quiso dar cuenta uno de los orcos estaba avisando al resto a voces desde la puerta y el otro cargaba con su albarda contra él. Por suerte logró esquivar el impacto (más bien el orco falló).

De nuevo recordando la discusión en la taberna, cagándose en cierta hada duende que había dudado de su hombría y queriendo hacerse el valiente, decidió liquidar a los dos orcos el sólo, antes de avisar a sus compañeros, por lo que de nuevo desenvainó su fiel espada y sajó al orco de la alabarda. Ese es el momento que eligió su compañero para llegar, lanza en ristre y perforarle el costado. Por suerte la cota de pieles redujo el daño y Timmy devolvió el golpe.

Mientras tanto, los ruidos de lucha (y las voces del orco de la puerta) despertarón al Pater Apieles y Charles Mander, el piromago. Ademas de al fiel Ruperto (PNJ mediano). Todos se dirigieron rápidamente al gnomo titán, que sabiendo que no había actuado correctamente, no dijo el consabido -¡Dejádmelos a mí!- y prefirió aguantar la indeseada ayuda. El mago lanzó en ese momento una esfera llameante que situó en la puerta en previsión de que aparecieran más orcos.

Los orcos efectuaron un par de ataques más antes de verse reducidos por el núcleo duro del grupo. Tras algunos segundos de discusión sobre qué hacer con los refuerzos orcos mientras se oian de fondo cornetas de batalla de dentro de la fortaleza, aparecieron los orcos.

Rápidamente comenzaron a cerrar la puerta, asustados ante tal despliegue del poder de Charles. Éste emocionado al sentir el fluir de la magia lanzó una bolsa de fuego buscadora justo detrás de la puerta, que provocó un portazo de la misma. Instantes después se escuchó claramente como los orcos cerraban los pestillos por dentro.

El grupo se encontraba inmerso en un mar de dudas. ¿Esperar despiertos a los orcos o dormidos?¿Realmente se les ocurriría venir tras la paliza recibida? Finalmente decidimos montar una trampa de aviso como buenamente pudiéramos, pasar la noche de la mejor forma posible y entrar por la mañana.

Al amanenecer, tras una serie de movimientos extraños de la puerta, decidimos comenzar de nuevo a explorar Quasqueton (y van…) por lo que el nomo titán entró el primero, seguido del semiogro, el pater, el mago y finalmente por Ruperto, Franx y la mula Matilda.

Por desgracia para nosotros, nos topamos con una emboscada habilmente preparada por los orcos. Tras unos instantes que parecía que realmente los orcos habían huido hacia el interior, nos topamos con varias decenas que surgieron de los nichos laterales y del final del pasillo. Tras un primer asalto en el que Grog (el semiogro berserk) cargó hacia los seis orcos del final del pasillo y a los demás nos llovió una lluvia de flechas. El Pater se dirigió hacia los dos orcos arqueros del nicho de la izquierda.

En este punto debo hacer un explico que ayudará a explicar hechos posteriores. Una de las flechas, me impactó de lleno en el escudo destrozándolo y atravesándolo hasta el brazo. De nuevo recordando la discusión de la taberna y queriendo hacerse el machote, decide arrancarse la flecha con los dientes. Este hecho provocó mucho dolor al pobre gnomo, además de los 7 puntos de daño que le situaban en la triste pero digna cantidad de 1 punto de vida.

Situando la supervivencia por encima de cualquier otra cuestión decidió atacar a los orcos a los que se enfrentaba el Pater, por un lado con el proposito de ayudarle y por otro con la idea de recibier una curación. Afortunadmente esta llegó de las sagradas manos de Odín a través del Pater el mismo asalto en que Timmy acababa con el último de los dos orcos.

En dos segundos el Pater encargó a Timmy liquidar a los otros dos orcos, que se encontraban en el otro nicho del pasillo (a la derecha). Al grito de -¡Timmy!- cargó contra el primer orco, mientras el Pater corría a ayudar al triste semiogro que algunos momentos se veía abrumado por la inmensa masa de orcos.

Por un momento Timmy vió la batalla ganada. Por desgracia en ese momento, escuchó ruido de pelea al principio del pasadizo, donde los más machos del grupo habían dejado al mago, a los dos medianos y a la mula, para que no sufrieran daño alguno. De alguna manera, algunos orcos habían llegado hasta ellos y les estaban dando una paliza espectacular.

En ese momento acabó con uno de los orcos. En ese momento calleron Ruperto y Mander (este ultimo sólo fingia). En ese momento Timmy perdió la concentración.

Algunos asaltos después Timmy murió. Crítico en la cabeza, cudruple daño, pérdida de consciencia. Cudruple daño = muchos negativos. El orco le atravesó la mandívula a Timmy con la lanza, provocándole un feo desgarro en el músculo.

El resto del día se saldó con la heroica muerte del semiogro y la supervivencia del Pater y de Charles, junto a la de los dos medianos. Destrozados, dejaron a los muertos donde habían caido y siguieron explorando el Dungeon. Mientras, el Pater se decía: algún día lograré no perder a ningún novato, algún día…

Aprender de la voz de la Experiencia

Posted in Fandom with tags on octubre 16, 2005 by E-DWARF

¡Qué razón tenía el MástEarl lo más dificil de la Ficha de HackMáster la elección e Habilidades!
¡Tres horas ayer! ¡Tres putas horas de sueño invertidas! ¡La próxima vez lo hago antes! 😛
Sólo he dormido 3 horas, pero una partida es una partida y un compromiso es un compromiso. Así que voy a desayunar, voy a agarrar la mochila con todo y voy a montarme en el coche.
Después de tomar un café.
Y esta tarde, al menos, tres horas de siesta. No creo que esta noche haya comentario 😛

Jimli Stormhammer

Posted in Fandom with tags , on abril 9, 2005 by E-DWARF

Para la partida de Earl, creé un personaje. Un auténtico horror enano, muy carismático, eso sí. Procederé a su descripción.

Jimli Stormhammer veterano del asedio de Campo Gnomo, luchó en 3 de sus frentes alrededor de la ciudad. Sólo vió algo acción cuando se le ordenó asaltar la sección sur de la ciudadela (la de la puerta). Las marchas de la compañía le dejaron el cuerpo con una inacabable necesidad de líquido, lo que hace que ante la necesidad de expulsarlo, sude mucho. Sin embargo, no suda como para llegar a ser desagradable e intenta mantenerse razonablemente limpio.
En el ejército generó una pequeña fortuna jugando a diversos juegos de cartas, donde desarrolló una impresionante habilidad para lo juegos de azar y para mentir (lo hace tan bien que ya no sabe dejar de hacerlo), sin embargo, también aprendió cuando retirarse para conservar su dinero.
Tras licenciarse, trabajó como guerrero de alquiler en muchas ciudades de Mondo Gargüis, incluyendo también diversas minas, hasta el punto de especializarse en guardaspaldas minero, llegando a preferir el pico, como herramienta-arma antes que otras armas como la espada, que le regaló su padre cuando regresó a casa.
Después cedidió dedicarse a las compañías aventureras, pues consideró que era momento de intentar hacerse rico. Una de sus primeras eventuras le llevaron a atacar, junto a otros tres enanos un pequeño pueblo de hadas duende. Fué un fracaso y Jimli perdió la visión de un ojo cuando un hada duende en combate singular, le perforó el ojo izquierdo con un petit estoque, vaciándoselo. Por suerte, tuvo la suficiente velocidad como para no perderlo y se le volvió a hinchar, sin embargo había perdido la visión de forma definitiva. También había ganado una preciosa cicatiz que le cruza la cara desde la oreja izquierda hasta el ojo tuerto.
Algún tiempo después de ese episodio, Jimli se vió enfrentado a más de lo que podía masticar y un semiogro le impactó (crítico!) con un hacha en la cabeza. Afortunadamente, el golpe vertical sólo hundio ligeramente el cráneo del enano y le sacó el ojo (“literalmente”) , desafortunadamente el efecto del cráneo más cerca del cerebro que antes (incluso algunas matasanos aseguran que tiene astillas clavadas en él) le provoca sus carácterísitcos tics nerviosos (uno en el ojo izquierdo, que le hace guiñarlo aleatoriamente 1-4 en 1d6, salvo cuando se enfada, o en HackFrenesí que asciende a 1-9 en 1d10 y el otro, sobre el hombro derecho) y la peor secuela fue ataques del Gran Mal, que le dejan incapacitado algunos asalta casitodos los días.
Uno de los primero ataques que tuvo, le hizo tragarse su lengua hace ya tiempo, por lo que ahora se ve obligado a hablar a través de una pizarra y mandar las señales de peligro mediante un silbato, que aunque su padre le intentó enseñar a tocar con un poco de estilo, el pobre Jimli, traumatizado como estaba, fué incapaz de aprovecharlas realmente.
Después regresó a la vida de aventuras, buscando alguna solución mágica a sus problemas motrices y vocales, ya no tan interesado en el dinero en sí (aunque ayuda a sobrevivir) si no en poder retirarse razonablemente entero.
Por supuesto, es fiel creyente de Odín, sobretodo después de perder el ojo, pues cree que es una señal divina de que está haciendo bien su trabajo como guerrero (al hacerle Odín parecerse un poco más a Él).
Y odia a los druidas, uno de ellos le cortó el dedo anular cuando encendió su bosque (¡tenía mucho frio, joder!)
La verdad es que algún que otro defectillo sí tiene. El más molesto quizá sea cuando se pone escribir rápidamente en su pizarra como le fueron pasando las cicatrices y después se dedica a describirlas lo más graficamente que puede, tocando el pito cuando nadie le hace caso.
Por lo demás, se podría considerar guapete, aunque suele caer simpático cuando se le ve por primera vez, en bastantes ocasiones te arrepientes de haberlo conocido (cuando te saca hasta la última moneda de oro jugando, por ejemplo) pero son dos brazos fuertes y experimentados dispuestos a hechar una mano cuando puede.